Curiosidades idiomáticas

Si vives durante muchos años en un país extranjero, como es mi caso, es divertido encontrar similitudes entre los dichos y refranes de los idiomas respectivos. Algunos son iguales pero los más curiosos son los que presentan pequeñas diferencias.
El más vale pájaro en mano que ciento volando, el holandés lo rebaja a diez. O es pura tacañería holandesa –no me extrañaría- o es que somos unos exagerados.
Si los españoles cogemos el toro por los cuernos los holandeses lo hacen con los de la vaca. Lógico si se tiene en cuenta la cantidad de vacas que tiene el país pero siempre aprovecho para decirles que son unos cobardicas. Hombre, con una vaca se atreve cualquiera.
Se comprende que las vacas en Holanda den mucho juego pero decir una verdad como una vaca en vez de un templo. No se, me suena mal, no lo puedo remediar.
Una amiga holandesa que vive hace años en Barcelona y domina bastante la lengua cervantina me contaba que viendo una corrida de toros se le ponía la carne de pollo.
Otros dichos o refranes que no aparecen en nuestra lengua suelen dar bastante que pensar. Cuando ocurre algo desastroso los holandeses dicen que la bala ha atravesado la iglesia.
Cuando se nota que vienes del peluquero te preguntan si te has caído por la escalera. Recuerdo que una vez tuve la desgracia de resbalar y bajar una escalera de trasero. El poco pelo que me queda quedó intacto, pero la rabadilla…